-¡Me quiero morir!
-¡Yo también suegra!
-¿Tú también te quieres morir?
-No. ¡Yo también quiero que te mueras!
La concordancia…
En la morgue el inspector le pregunta al forense:
-¿Cómo murió?
-Lo golpearon con una guitarra, un violín y un bajo.
-¡Hum! Todo “¡con-cuerda!”






