Lo vio y le pareció el colmo lo que había hecho para pagar la deuda así que lo increpó:
-¡Oiga insolente! ¡En el banco me rechazaron su cheque!
A lo que respondió el descarado:
-¿Se da cuenta? ¡No tiene plata el banco mucho menos voy a tener yo!
El deportivo…
-Carlos, ¡Te estás poniendo gordo!
-Cariño, ¡Pero si soy muy deportivo!
-¡Sube a la báscula!
-Mira, ¡De 0 a 100, en un segundo! ¡Como un Ferrari!






