La preocupada esposa le pregunta al médico del hospital que está atendiendo a su esposo:
-Séame sincero doctor. ¿Es muy serio?
-Bueno, la verdad: si. ¡Pero después del segundo trago ya me pongo a echar chistes!
Química…
—¿Te gusta la química?
-¡Nitrato de entenderla!






