Tienen visita a cenar en la casa de Benito. En medio de la comida Benito le dice a la mamá:
-Mami, ¡quiero ir al baño a mear!
Al irse la visita la mamá lo reconviene por la manera como se ha expresado.
-Benito, la próxima vez que quieras ir a orinar no quiero que hables como esta noche. Si quieres ir a orinar debes decir: «mamá quiero silbar» y yo entenderé y te llevaré al baño.
En la noche Benito está durmiendo con los papás. Le dan ganas de hacer pipí, así que se levanta y le dice a su papá:
-Papi, ¡quiero silbar!
El papá le dice entre dormido:
-Benito, ¡sílbale a tu mamá en el oído!
El préstamo al vecino
Benito llega ala puerta de la vecina, golpea y cuando esta sale le dice:
-Vecina, le manda a decir mi mamá que si por favor le presta sus tijeras de sastrería.
-Pero, ¿luego ella no tiene unas? Yo se las he visto.
-Si, ¡pero es para abrir una lata de sardinas y no las quiere dañar!







