Se separó de la santandereana y al mes arrepentido le escribió en el WhatSaap:
“Extraño tu cama”
Y ella le respondió:
“¡Se la vendo desgraciado!”
La mentira del salario mínimo
-Una vez conocí a un hombre que vivía con el salario mínimo y tenía de mascota a un unicornio rosado.
-¡No seas mentiroso que nadie vive con el salario mínimo!





