El dueño del restaurante ha bajado la persiana a la mitad de la entrada porque ya es tarde. Un posible cliente se asoma por debajo de la persiana y pregunta:
-Disculpa, ¿Ya están cerrando?
A lo que el dueño contesta con cierta sorna:
-¡No! ¡Es que a partir de este momento solo dejamos entrar cliente de 70 centímetros!
¿Cuál es la clave del Wifi?
Bastante tacaño el hombre tenía la costumbre de entrar a la tienda a navegar por Internet sin consumir ni comprar nada. Así que el tendero decide ponerle clave al Wifi. Aquel día el conchudo cliente ingresó y al no poderse conectar para navegar en las redes le preguntó al dueño:
-Señor, ¿me puede decir cuál es la clave del Wifi?
-El tendero bastante enojado le increpa:
-¡Por lo menos primero compre algo desgraciado!
El sinvergüenza del cliente pregunta:
-¿Todo junto y sin mayúsculas?
Cómo le dice…
A la novia de ése muchacho le dicen la Wifi… ¡porque se la robó al vecino!





