A un avión se le averió un motor en pleno vuelo, así que el piloto ordenó a la tripulación hacer que los pasajeros se abrocharan los cinturones y se prepararan para un aterrizaje forzoso. Dejó pasar unos minutos y preguntó a una azafata si ya estaban todos listos. Esta respondió:
-Sí, todos, ¡Menos un abogado que sigue repartiendo sus tarjetas!
Un verdadero mariscal de campo
-¿A qué te dedicas?
-¡Soy Mariscal de campo!
-¿Juegas fútbol americano?
-No, ¡vendo mariscos a la salida del estadio!





