La lora no paraba de gritarle «calvo» al feo dueño que era bastante escaso de pelo. Un día, cansado de su insolencia el hombre le advierte a la lora que si sigue con sus amañados gritos la va a someter a un terrible castigo. La lora ignora la advertencia y sigue gritándole «Calvo!» Así que el tipo no aguanta más, toma a la lora por el cuello y de la tira dentro del inodoro y cierra la tapa. Minutos después deber salir a la calle por lo cual olvida que la lora ha quedado allí. A las dos horas entra a la casa bastante apurado el tipo que corre hasta el baño, se baja los pantalones y se sienta en el inodoro sin recordar que allí se encuentra la castigada lora. El animal apenas ve aquello le grita al hombre:
-Oy calvo! te mandaste a hacer la raya por la mitad!
La mejor vendedora
Doña Inquina y doña ponzoña se encuentran. Inquina, queriendo generar en Ponzoña algo de envidia le dice:
-¡Estoy trabajando como especialista de mercadotecnia pública con énfasis en distribución aleatoria de productos de imagen cosmetológica pública consultados en magazines impresos de valores variados en especializado catálogo!
Inquina le dice:
-¿Estás vendiendo Yanbal cierto?
-¡Si!








