Pastor, yo creía que estaba endemoniada, le hicimos tres exorcismos con curas, dos liberaciones con pastores, hasta que me di cuenta que era santandereana!
Dejar el cigarrillo es fácil
-Padre, yo puedo dejar el cigarrillo cuando quiera.
-Excelente hijo, entonces ¡déjalo ya!
-Padre, ¡Dije cuando yo quiera, no cuando usted me lo ordene!






