Camina por la calle Pablo Remalas, como siempre un tanto distraído lamentándose por su precaria vida, sin darse cuenta al pasar la calle es embestido por un auto que lo arrolla de manera muy dolorosa. La conductora detiene el auto y asomando la cabeza por la ventanilla le pregunta a Pablo que yace en el suelo sangrante y adolorido…
-Señor, ¿Quedó bien?
–¿Por qué señora? ¿Es que piensa dar reversa?
Yo no. Mi mamá si…
La muchacha poco agraciada físicamente le escribía una carta a Santa Claus:
-«Querido Santa, sé que me he portado mal todo este año, así que no pediré nada para mi. ¡Me lo merezco! Pero mi madre ha sido una fiel cumplidora de sus deberes y muy obediente. Así que anda, concédele un yerno bien guapo, adinerado, juicioso, fiel y deportivo, ¡Porque ella sí lo merece!






