La señora, de esas enchapadas a la antigua que no cree en el desarrollo de la ciencia, le dice a su médico:
-Doctor, no quiero vacunar a mi niño, pero tampoco quiero que se enferme. ¿Qué me recomienda?
-¡Qué no se encariñe con el niño señora!
Suficiente…
Drácula entra a la casa, se mete al cuarto del niño Benito y lo asusta:
-¡AAAAHHHGGGGG!
El niño se pone a temblar. Drácula pregunta:
-¿Te doy miedo?
Y Benito responde:
-¡No gracias! ¡ya tengo mucho!






