Bastante afanado llegó el hombre a la cabina de sonido del estadio que estaba atiborrado de hinchas -Señor!- le imploro al encargado del sonido general del estadio:
-¡Es que perdí a mi esposa en medio de la multitud! ¡Por favor! ¡Présteme el micrófono para que ella me oiga a través de los alto parlantes del estadio!
Al ver la desesperación del atribulado marido el ingeniero de sonido accede para que este solitario marido le hable a su esposa a través de los altavoces que amplifican la voz a los cincuenta mil hinchas presentes. El hombre toma el micrófono y canta:
-¡LIBREEE!! ¡COMO EL SOL CUANDO AMANECE YO SOY LIBREEE!!
La viejita en el concierto de rock
La anciana, como cosa rara, ha asistido a un concierto de Heave Metal, las canciones de rock pesado suenan y la viejita no para de mover la cabeza al ritmo estridente de la música. De pronto empieza a gritar en medio de la multitud de personas grandes y jóvenes:
-¡Prendan la luz! ¡prendan la luz!
Es tanta la gritería que detienen el concierto. El fortachón que está al lado de la anciana le pregunta extrañado:
-¿Qué pasa anciana? ¿por qué quiere que prendamos la luz?
-¡Porque se me ha caído el chicle!
-¿Y porque se la cae el chicle vamos a prender la luz?
-Si, ¡es que con el chicle iba pegada la caja de dientes!






