Se murió una tía del bobo Tanainas. Están citados todos los deudos para que asistan a la sala de velación. Para su sorpresa cuando abren la puerta se encuentran que el bobo tiene el cadáver de la tía embadurnado de crema. Con un enorme tarro no para de untarle por todas parte del cuerpo grandes cantidades de crema, así que le preguntan aterrados:
-¡Tanainas! ¿Qué estás haciendo?
-¡Cumpliendo la última voluntad de la tía!
-¿Cumpliendo la última voluntad de la tía? ¿Y cuál era?
-Que al morir la «cremaran».
Envidia europea
Dos «amigas» que se saludan solo por hipocresía y que no descuidan oportunidad para lanzarse indirectas en cada conversación se encuentran:
-¡Hola querida! ¿Cómo estás?
-¡Bien mi amor! ¡muy bien! ¡acabo de llegar de Londres!
Al escuchar aquellO la interlocutora siente morirse de envidia, piensa por un momento y le dice:
-¿Londres? ¡Oye qué bien! Y cuéntame, ¿son muy difíciles de fregar los pisos por allá?





