Va manejando y de pronto otro hombre lo cierra con su automóvil. El infractor se va dando tumbos de lado a lado por la carretera. Decide darle alcance para increparle su manera de conducir. Le da alcance y más adelante y le grita por la ventanilla:
-¡Aprenda a conducir imbécil!
A lo que el otro contesta asustado:
-¡Eso estoy haciendo desgraciado!
Ni tan inocente
En un juicio por el robo de un carro el juez dicta sentencia a un acusado por el robo de un auto que además tiene un abogado defensor muy bueno:
-Por falta de pruebas, el acusado es declarado inocente y se retiran los cargos.
Contento el acusado pregunta:
-Perdone señoría, ¿Significa eso que me puedo quedar con el carrito?






