Va manejando y de pronto otro hombre lo cierra con su automóvil. El infractor se va dando tumbos de lado a lado por la carretera. Decide darle alcance para increparle su manera de conducir. Le da alcance y más adelante y le grita por la ventanilla:
-¡Aprenda a conducir imbécil!
A lo que el otro contesta asustado:
-¡Eso estoy haciendo desgraciado!
el príncipe azul…
Dos amigas conversan:
-Amiga, ¡es la primera vez que veo a mi marido como un verdadero príncipe azul!
-Bueno es que ya lleva 2 días de muerto por hipotermia! ¡Ya! ¡Entiérralo!





