Dos «amigas» que se saludan solo por hipocresía y que no descuidan oportunidad para lanzarse indirectas en cada conversación se encuentran:
-¡Hola querida! ¿Cómo estás?
-¡Bien mi amor! ¡muy bien! ¡acabo de llegar de Londres!
Al escuchar aquellO la interlocutora siente morirse de envidia, piensa por un momento y le dice:
-¿Londres? ¡Oye qué bien! Y cuéntame, ¿son muy difíciles de fregar los pisos por allá?
Película Colombia salvaje
Un amigo le pregunta a otro que es cinéfilo:
-Viste «¿Colombia magia salvaje?»
-Disculpa amigo, debería ser: «Colombia, magia silvestre» Porque la naturaleza del país es silvestre, ¡Los salvajes somos los colombianos!






