Mi mente dice: «Cartagena»,
Mi cuerpo pide: «Santa Marta,
La billetera me dice: «¡Sal al patio y échate agua con la manguera!»
Forense…
La señora grita desesperada en un restaurante afamado de la ciudad:
-¿Hay algún médico presente?
-¡Yo soy médico! ¡Pero forense!
-¡Mi marido se muere!
-¡Y en un momento sabremos de qué!






