El bobo Tanainas entraba todos los días a la cafetería y preguntaba:
-Señor buenas, ¿tiene café frío?
A lo que el paciente panadero contestaba:
-No Tanainas, solo hay café caliente.
Fueron semanas enteras en que el bobo entraba y preguntaba día tras día:
-Señor buenas, ¿tiene café frío?
Y volvía a responder el paciente panadero:
-No Tanainas, no hay café frío.
Un día el hombre decide quitarse al bobo de encima con tanta preguntadera, así que enfría un café al punto de dejarlo casi congelado. Preciso, a la misma hora de siempre, como todos los últimos días el bobo entra y pregunta:
-Señor buenas, ¿tiene café frío?
El panadero contesta contento:
-Si Tanainas, ¡si hay café frío!
El bobo entonces añade:
-¿Me hace el favor y me calienta uno?
Chiste de el libro…
La esposa le pregunta a su marido:
-Amor, ¿Has visto el libro «Como vivir cien años?»
-Lo tengo escondido.
-¿Escondido? ¿Y por qué?
-¿Cómo que por qué? No lo voy a dejar a la vista sabiendo que tu mamá por estos días está en la casa de vacaciones!





