El bobo Tanainas entraba todos los días a la cafetería y preguntaba:
-Señor buenas, ¿tiene café frío?
A lo que el paciente panadero contestaba:
-No Tanainas, solo hay café caliente.
Fueron semanas enteras en que el bobo entraba y preguntaba día tras día:
-Señor buenas, ¿tiene café frío?
Y volvía a responder el paciente panadero:
-No Tanainas, no hay café frío.
Un día el hombre decide quitarse al bobo de encima con tanta preguntadera, así que enfría un café al punto de dejarlo casi congelado. Preciso, a la misma hora de siempre, como todos los últimos días el bobo entra y pregunta:
-Señor buenas, ¿tiene café frío?
El panadero contesta contento:
-Si Tanainas, ¡si hay café frío!
El bobo entonces añade:
-¿Me hace el favor y me calienta uno?
La verdadera historia de katherine Ibargüen
Un día, cuando Katherine era muy pequeña, la mamá le dijo mientras terminaba de trapear el extenso patio principal de la casa:
-¡Katherine! ¡No me vaya a pasar que acabo de trapear!
Katherine intento decirle a la mamá que necesitaba pasar al baño urgente:
-Mamá, pero es que estoy que me…
-¡Ese no es problema mío! ¡Usted verá como pasa, pero cuidadito me llega al pisar el patio porque le doy su palazo!
¡Y en ése momento Katherine descubrió que podría llegar a ser medallista olímpica de salto largo!
¿increíble historia verdad?






