Un amigo le comenta a otro:
-Me estoy acostando a dormir como Dios me mandó al mundo.
-¿Desnudo?
-No. ¡Sin entender nada!
Realidad…
Mi mente dice: «Cartagena»,
Mi cuerpo pide: «Santa Marta,
La billetera me dice: «¡Sal al patio y échate agua con la manguera!»





