-Tanainas, cuando usted va en Transmilenio y se sube una ancianita, ¿usted le cede el puesto?
-No señora.
-Pues, entonces usted es muy maleducado.
-No señora. ¡Yo soy el conductor!
Reclamar el derecho a la pereza
Los inconformes y perezosos Celios gritan…
-Reclamamos nuestros derechos!
-¡SI!
-¡Derecho a la pereza!
-¡Si!
-¡Derecho a dormir cuanto queramos!
-¡Si!
-¡Vamos a salir a marchar a la calle y no pararemos hasta que nos tengamos esos derechos!
-¿Salir a marchar? .. .¡Ay no! ¡Mejor quedémonos sin derechos!





