Va manejando tranquilo de pronto un busetero lo cierra con la buseta. Decide adelantarle para gritarle:
-¡Oiga imbécil yo llevo la vía!
A lo que responde el chofer de la buseta:
-¡Usted lleva la vía pero yo llevo la buseta!
Forense…
La señora grita desesperada en un restaurante afamado de la ciudad:
-¿Hay algún médico presente?
-¡Yo soy médico! ¡Pero forense!
-¡Mi marido se muere!
-¡Y en un momento sabremos de qué!





