La señora grita desesperada en un restaurante afamado de la ciudad:
-¿Hay algún médico presente?
-¡Yo soy médico! ¡Pero forense!
-¡Mi marido se muere!
-¡Y en un momento sabremos de qué!
El ladrón del supermercado
El policía detiene a GayoTapao pues se ha robado un pescado en el supermercado. GayoTapao se defiende:
-¡La culpa es del letrero señor agente!
-¿Cuál letrero?
-Del que estaba puesto encima del pescado
-¿Y qué decía ése letrero?
-Decía: «Róbalo»





