La señora grita desesperada en un restaurante afamado de la ciudad:
-¿Hay algún médico presente?
-¡Yo soy médico! ¡Pero forense!
-¡Mi marido se muere!
-¡Y en un momento sabremos de qué!
El primo ya no está
-¿De qué murió tu primo Tanainas?
-¿Usted se acuerda la valla publicitaria que un día vimos que decía: “Las drogas matan?”
-¡Si!
-¡Se le cayó en la valla en la cabeza y lo mató!






