Muy hambriento el hombre le recrimina a la mujer luego de haber comido lo que esta tenía sobre la estufa:
-Mija, ¡Ese mondongo que cocinaste hoy no sabía a nada!
-¡Te comiste los chupos (mamilas) del bebé que los puse a hervir!
Trabajar duro
-Me dijeron que trabajara duro hasta que mi cuenta en el banco fuera tan larga como un número de teléfono.
-¿Y qué hiciste?
-Pare cuando ya había hecho 911 pesos.






