Un escritor de libros conocido por su mala reputación le dice a su sincero amigo:
-Estoy atorado en el quinto acto, no sé como matar al protagonista.
-Fácil. ¡Léele los cuatro anteriores actos y lo matas de aburrimiento!
El primo ya no está
-¿De qué murió tu primo Tanainas?
-¿Usted se acuerda la valla publicitaria que un día vimos que decía: “Las drogas matan?”
-¡Si!
-¡Se le cayó en la valla en la cabeza y lo mató!






