Un escritor de libros conocido por su mala reputación le dice a su sincero amigo:
-Estoy atorado en el quinto acto, no sé como matar al protagonista.
-Fácil. ¡Léele los cuatro anteriores actos y lo matas de aburrimiento!
La santandereana en el consultorio
El odontólogo le dice a la santandereana antes de puyarle la encía con la anestesia:
-Si le duele me avisa.
La mujer contesta:
-No se preocupe doctor, ¡Que si me duele le suelto una patada!





