Decía GayoTapao:
-Tengo que agradecerle al pastor porque el otro día me dijo: «gayoTapao, escríbele unas cartas a las personas que odias y luego quémalas». Ya las quemé… ¡Pero ahora no sé qué hacer con las cartas!
Ancina…
No hacía más que llamar a su compañero «Ancina» así que le preguntaron al bobo Tanainas por qué lo hacía.
-Porque le pregunté a la mamá: «¿Cómo se llama su hijo?» y ella respondió: «¡Se llama Felipe y Ancina quiero que le digan!»






