Entró a un restaurante chino con mucha hambre. El mesero le recomienda:
-Honolable homble tenel hamble, come aloz con lata!
El hambriento cliente piensa:
-«No sabía que había arroz enlatado, pero con el hambre que tengo lo voy a ordenar».
Ordena el cliente el arroz. A la media hora, luego de haberse senado su arroz le dice al mesero chino:
-Mire, no le noté nada raro a su arroz enlatado.
-No. Arroz con lata no sel enlatado. Sel mezclado con calne de animalito que mama de los latones, «lata»
¿Cómo me llamo yo?
Adán está poniéndole nombre a los animales así como se lo ordenó Dios. Al llegar al animal orejudo le dice:
-Tú te llamarás burro.
-¿Cómo?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡Burro!
Adán continúa poniéndole nombre a los animales del Edén. A las dos horas cuando regresa el animal le pregunta nuevamente:
-Disculpe don Adan, ¿cómo fue que m dijo que yo me llamaba?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡BURRO!… ¡IDIOTA!
-Ay don Adán, no me lo aprendí solo, ¡mucho menos ahora que le puso apellido!






