¡Que buena es mi esposa santandereana! Me deja ir a jugar al fútbol. Me deja salir con los chicos. Me deja… ¡Se fue! ¡Lo tenia todo planeado y me dejó! Mi ex-mujer santandereana.
Aprender a conducir
Va manejando y de pronto otro hombre lo cierra con su automóvil. El infractor se va dando tumbos de lado a lado por la carretera. Decide darle alcance para increparle su manera de conducir. Le da alcance y más adelante y le grita por la ventanilla:
-¡Aprenda a conducir imbécil!
A lo que el otro contesta asustado:
-¡Eso estoy haciendo desgraciado!






