La ancianita se ha colado en la larga fila del banco, así que la gente empieza a gritarle cosas y a mostrarle su descontento, GaYoTapao sale en su defensa y les dice:
-¡Déjenla que ahorre el poco tiempo que le queda!
No le cambien el nombre
-Amigo, dame tu nombre.
-GayoTapao
-¿Tienes alguna virtud?
-No.
-¡Ah! ¡eres modesto!
-No soy GayoTapao.
-Ok. Te llamaremos pronto.
-¡Que no! ¡Que me llamen GayoTapao!






