Pablo Remalas para declarársele a la chica le dice:
-Creo que los lugares en los que he estado y los caminos que he seguido durante mi vida me han estado llevando hacia ti.
La muchacha contesta:
-¿ Ah si Pablo? ¡Pues da la vuelta!
El pordiosero generoso
GayoTapao está pidiendo limosna así empieza su año laboral. En el piso tiene un letrero: “soy ciego”.
Pasa un tipo y le tira una moneda que cae al piso, GayoTapao la recoge y la echa en el tarrito. El tipo dándose cuenta le recrimina:
-¡Ajá!, ¡tu no eres ciego, eres un ladrón!
–No señor, ¡lo que pasa es que el ciego no pudo venir hoy y lo estoy reemplazando!
–¿Y usted quién es?
–¡El mudo de la otra cuadra!






