GayoTapao está pidiendo limosna así empieza su año laboral. En el piso tiene un letrero: “soy ciego”.
Pasa un tipo y le tira una moneda que cae al piso, GayoTapao la recoge y la echa en el tarrito. El tipo dándose cuenta le recrimina:
-¡Ajá!, ¡tu no eres ciego, eres un ladrón!
–No señor, ¡lo que pasa es que el ciego no pudo venir hoy y lo estoy reemplazando!
–¿Y usted quién es?
–¡El mudo de la otra cuadra!
Dejar una herencia
El padre moribundo, agonizando en la cama, entre sollozos le dice a su hijo:
-Todo lo que ves, querido hijo, ¡un día será tuyo!
-Pero papá ¡esos son los papeles de la hipoteca!
-Lo siento hijo, ¡esto es Colombia!






