Entra un caballo a una cantina y ordena un café negro, El barman se lo trae, el caballo se lo bebé, lo paga y se va. Un cliente de allí obviamente se aterra y le dice al barman con cara de asombro:
-¿No le parece increíble?
El barman responde casi sin inmutarse:
-Si, increíble, ¡Porque siempre lo que se toma es una cerveza!
El pordiosero generoso
GayoTapao está pidiendo limosna así empieza su año laboral. En el piso tiene un letrero: “soy ciego”.
Pasa un tipo y le tira una moneda que cae al piso, GayoTapao la recoge y la echa en el tarrito. El tipo dándose cuenta le recrimina:
-¡Ajá!, ¡tu no eres ciego, eres un ladrón!
–No señor, ¡lo que pasa es que el ciego no pudo venir hoy y lo estoy reemplazando!
–¿Y usted quién es?
–¡El mudo de la otra cuadra!






