La suegra no para de llamar insistentemente al yerno, lo busca por todas partes hasta que finalmente el hombre decide contestar la llamada:
-¿Qué pasa suegra?
-Tú, ¿Es que no piensas venir en noche buena?
-¡Uy suegra! ¡Pero no sabía que me tenía tanto aprecio! ¿Por qué tanto afán de que esté allí compartiendo con ustedes?
-¡Porque a mi me gusta tener el pesebre completo y necesito que esté el burro!
Dejar una herencia
El padre moribundo, agonizando en la cama, entre sollozos le dice a su hijo:
-Todo lo que ves, querido hijo, ¡un día será tuyo!
-Pero papá ¡esos son los papeles de la hipoteca!
-Lo siento hijo, ¡esto es Colombia!






