Cansado de sus deudas Pablo Remalas decide suicidarse. Se sube al edificio más alto de la ciudad y cuando está a punto de tirarse un hombre se lanza sobre él y se lo impide mientras le dice:
-Me debe la vida.
A lo que contesta Pablo llorando:
-!Ay Dios mío! ¡Otra deuda más!
El pesebre…
La suegra no para de llamar insistentemente al yerno, lo busca por todas partes hasta que finalmente el hombre decide contestar la llamada:
-¿Qué pasa suegra?
-Tú, ¿Es que no piensas venir en noche buena?
-¡Uy suegra! ¡Pero no sabía que me tenía tanto aprecio! ¿Por qué tanto afán de que esté allí compartiendo con ustedes?
-¡Porque a mi me gusta tener el pesebre completo y necesito que esté el burro!





