Cansado de sus deudas Pablo Remalas decide suicidarse. Se sube al edificio más alto de la ciudad y cuando está a punto de tirarse un hombre se lanza sobre él y se lo impide mientras le dice:
-Me debe la vida.
A lo que contesta Pablo llorando:
-!Ay Dios mío! ¡Otra deuda más!
Como Dios lo mandó al mundo
Un amigo le comenta a otro:
-Me estoy acostando a dormir como Dios me mandó al mundo.
-¿Desnudo?
-No. ¡Sin entender nada!






