-Jefe, ¿Por qué no me sube el sueldo?
–¡No sea descarado! ¡Baje por el!
No hay plata
Lo vio y le pareció el colmo lo que había hecho para pagar la deuda así que lo increpó:
-¡Oiga insolente! ¡En el banco me rechazaron su cheque!
A lo que respondió el descarado:
-¿Se da cuenta? ¡No tiene plata el banco mucho menos voy a tener yo!






